El año se va, si...o el año llega no? Abandonaito a la suerte tengo desde hace algún tiempo el blog, pero no hay espera mala si la dicha es buena, o no era así el refrán? Quizás me hayan tenido ocupada otros quehaceres, que en esta vida, a veces, hay que poner un poquito de sal en la heridas para cicatrizarlas, eso es así, que lo dice mi propio refranero popular. Hace un año por estas fechas, cuando publicaba en mi otro blog, si si, ese que desapareció no tan misteriosamente, pues hacía el típico balance del año, eso sí, nada que ver con este, que ha venido tan cargado que me da miedo hasta de hacer balances, listas o cosas parecidas, vaya a ser que se estropee lo poquito que le queda.
Así que os presento hoy dos cositas que bien me identifican, en primer lugar la que considero mi mejor foto del año (así en plan autopremio), la saqué recien llegada a Lisboa una tarde de domingo, algo nublado, en una calle del Barrio Alto, silenciosa, solitaria,... una calle resacosa,... aunque no podría definirlo con palabras, mejor veanla:
Y el otro regalo, como no podía ser de otra manera, algo que guardo con mucho cariño, unas tremendas palabras entrelazadas con una acorde delicadeza por Antonio Fassa, con quien compartí muy buenos momentos.
No quiero que me ocurra,
tal vez lo deseo con pánico;
¡¡pero no puedes hacerme esto!!
No pellizques mi corazón,
(ni con tu alma, ni con tu vientre).
No hurgues en mi úlcera,
No hagas que te ame,
porque llegar a amarte
es extremadamente fácil.
No seas cruel,
soy débil y egoísta,
la culpa es de mi padre,
eso sentencia mi psicólogo
con la mirada solemne
y las manos en los bolsillos
de su bata blanca.
Te quiero demasiado pronto,
no jodas mi vida burguesa...
¿¿Por qué lo haces??
¿¿Por qué te quiero??
Te abrazaría eternamente,
mi áurea cíngara
de alegre y serena mirada
Veo en tí corazones de arena,
aromas de piedras,
flores que saltan,
besos con lengua,
susurros en las puertas,
despedidas imposibles...
¿¿Por qué llegaste tan tarde??
Gracias a los que en este año y siempre han confiado en mí, y en especial vaya mi pequeño homenaje a un amig@ (se identifica como "invisible friend") alguien al que quiero sin saber bien quien es, y a cuyas palabras derramadas en un papel vuelvo siempre que me quiero alegrar el día.